Capitulo I
Bajo unas oscuras y tenebrosas nubes se escondía el sol todos los días en este oscuro infierno que llamamos Tierra.
El hombre ha borrado todo rastro de bondad y sinceridad de la faz de esta Tierra, dominada por la guerra y la corrupción.
Extraño esos soleados y felices días en que la ingenua gente se divertía sin saber el mal que les esperaba en las profundidades del oscuro siglo veintiuno.
No lo recuerdo
muy bien, recuerdo que era el año dos mil doce, o quizá el año dos mil trece.
Ya no recuerdo si fue en agosto o en septiembre. Aquella guerra duró tres años
pero fue tres veces más desastrosa que la Segunda Gran guerra.
Ahora, Oriente Medio son unas inhóspitas y contaminadas ruinas, el territorio
se encuentra cayendo por el interminable precipicio de la muerte y las
tinieblas, donde gobierna la maldad y la corrupción.
Empezaré contándoles la historia de mi lejano y la vez íntimo amigo, Marc Succs. Un hombre de grandes ideales, de ascendencia anglo-francesa. Un largo y oscuro cabello, tan oscuro como la noche y a su vez como el vacío inhóspito del espacio, su cabello brillaba tanto como las estrella y caía sobre los hombros, llegando a los codos. Sus extrañamente pálidos ojos verdes eran como el recuerdo de lo que alguna vez fue una exótica y salvaje selva que cubrió parte de Sudamérica, pero que ahora es un estéril desierto sin vida. Su pálida y blanca piel parecía hecha con porcelana misma y tallada por los mismos dioses.
Marc era un político honesto, y de un grande y a su vez humilde corazón, aún recuerdo aquél veintitrés de febrero del dos mil noventa y dos, liderando una revolución en contra de la corrupta democracia moderna. Luego de aquella victoria su nombre llegó desde la actualmente prospera Inglaterra hasta los que una vez fueron los Estados Unidos de América. Pero ahora son un conjunto de estados y ciudades estado en plena guerra por poder y algo de gloria, gobernados por unos hipócritas y corruptos políticos que llegan al poder haciendo sufrir a la gente.
La idea de Marc era la de restablecer la monarquía y unificar a las naciones, era descabellada la idea, pero a su vez la única solución. Se trataba dividir el mundo en estados de hasta ochocientos kilómetros de superficie, cada estado tendría su consejo, el cual tendría doscientos senadores y un representante, cada representante se junta semanalmente en un consejo, liderado por el rey.
Quizá fue por su lema: “Un ideal, un pueblo, un líder”, o quizás no, pero Marc y la manera en que hablaba atrajo miles de millones de personas aquél día.
La revolución comenzó con una marcha de miles de personas a través de Londres, y continuó en la majestuosa París –actual capital del arte- y terminó en toda Europa.
Todos aclamaban a Marc menos Rusia y China. En esa época Rusia era una potencia militar, y China su aliada, y una potencia en la tecnología, además de que desde hace ya veinte años regresó Rusia al comunismo, y China le siguió los pasos...
Desde kilómetros a la redonda se oía el emocionante y a su vez alterado sonido de la gente gritar, aclamando justicia y libertad. Marc había logrado formar un ejército de civiles y de militares y policías artos de la tiranía y la maldad de los corruptos gobiernos demócratas. Fundaron una orden militar que llamaron: “La Legión ”. Marc
era el líder y yo el segundo al mando.
Las hordas revolucionarias deLa
Legión avanzaban sin temor por la actualmente próspera
Londres, la actual capital económica. Algunos militares y policías que estaban
en contra de este avance los atacaban muy perturbados y alterados, otros se
escondían, y el resto se unía a las hordas, con temor de que les hiciéramos
daño si no lo hacían.
Las ruidosas pisadas de las hordas se escucharon desde el monumental y extraordinario edificio de The Parliament –El Parlamento- al cruzar el puente del importante y milagroso River Thames -Río Támesis-.
El edifico, de una majestuosa y antigua belleza, estaba rodeado por centenares de militares y policías armados con las nuevas Thel, es un arma con forma de bazota, pero con extraordinaria potencia, es capaz de hacer añicos una pared.
Volando habían aviones de guerra, los nuevos Lov-19, que son aviones muy similares a los helicópteros, pero sin hélices y en ves de cola tienen un angosto cilindro metálico, y por él sale lo que lo hace moverse a velocidades extremas, en la parte inferior del vehiculo se encontraban unos cañones que lanzaban diez balas por segundo.
De pronto miré a Marc con temor y angustia, el me miró muy decidido, sonrió, y de pronto dice:
_ Te noto nervioso, ¿Qué te sucede?
Yo comencé a traspirar y a moverme muy inquieto y aterrado, y al instante con una falsa sonrisa agregué:
_ No es nada mi amigo, no te preocupes, soy solo un hombre asustadizo por lo que pasará y que tiene ganas de descansar.
Empezaré contándoles la historia de mi lejano y la vez íntimo amigo, Marc Succs. Un hombre de grandes ideales, de ascendencia anglo-francesa. Un largo y oscuro cabello, tan oscuro como la noche y a su vez como el vacío inhóspito del espacio, su cabello brillaba tanto como las estrella y caía sobre los hombros, llegando a los codos. Sus extrañamente pálidos ojos verdes eran como el recuerdo de lo que alguna vez fue una exótica y salvaje selva que cubrió parte de Sudamérica, pero que ahora es un estéril desierto sin vida. Su pálida y blanca piel parecía hecha con porcelana misma y tallada por los mismos dioses.
Marc era un político honesto, y de un grande y a su vez humilde corazón, aún recuerdo aquél veintitrés de febrero del dos mil noventa y dos, liderando una revolución en contra de la corrupta democracia moderna. Luego de aquella victoria su nombre llegó desde la actualmente prospera Inglaterra hasta los que una vez fueron los Estados Unidos de América. Pero ahora son un conjunto de estados y ciudades estado en plena guerra por poder y algo de gloria, gobernados por unos hipócritas y corruptos políticos que llegan al poder haciendo sufrir a la gente.
La idea de Marc era la de restablecer la monarquía y unificar a las naciones, era descabellada la idea, pero a su vez la única solución. Se trataba dividir el mundo en estados de hasta ochocientos kilómetros de superficie, cada estado tendría su consejo, el cual tendría doscientos senadores y un representante, cada representante se junta semanalmente en un consejo, liderado por el rey.
Quizá fue por su lema: “Un ideal, un pueblo, un líder”, o quizás no, pero Marc y la manera en que hablaba atrajo miles de millones de personas aquél día.
La revolución comenzó con una marcha de miles de personas a través de Londres, y continuó en la majestuosa París –actual capital del arte- y terminó en toda Europa.
Todos aclamaban a Marc menos Rusia y China. En esa época Rusia era una potencia militar, y China su aliada, y una potencia en la tecnología, además de que desde hace ya veinte años regresó Rusia al comunismo, y China le siguió los pasos...
Desde kilómetros a la redonda se oía el emocionante y a su vez alterado sonido de la gente gritar, aclamando justicia y libertad. Marc había logrado formar un ejército de civiles y de militares y policías artos de la tiranía y la maldad de los corruptos gobiernos demócratas. Fundaron una orden militar que llamaron: “
Las hordas revolucionarias de
Las ruidosas pisadas de las hordas se escucharon desde el monumental y extraordinario edificio de The Parliament –El Parlamento- al cruzar el puente del importante y milagroso River Thames -Río Támesis-.
El edifico, de una majestuosa y antigua belleza, estaba rodeado por centenares de militares y policías armados con las nuevas Thel, es un arma con forma de bazota, pero con extraordinaria potencia, es capaz de hacer añicos una pared.
Volando habían aviones de guerra, los nuevos Lov-19, que son aviones muy similares a los helicópteros, pero sin hélices y en ves de cola tienen un angosto cilindro metálico, y por él sale lo que lo hace moverse a velocidades extremas, en la parte inferior del vehiculo se encontraban unos cañones que lanzaban diez balas por segundo.
De pronto miré a Marc con temor y angustia, el me miró muy decidido, sonrió, y de pronto dice:
_ Te noto nervioso, ¿Qué te sucede?
Yo comencé a traspirar y a moverme muy inquieto y aterrado, y al instante con una falsa sonrisa agregué:
_ No es nada mi amigo, no te preocupes, soy solo un hombre asustadizo por lo que pasará y que tiene ganas de descansar.
De pronto, se
escucha un estallido y cae un Lov-19, provocando un terrible disturbio. Luego
todo sucedió de una forma acelerada:
Primero. Los militares y policías que protegían el Parlamento -Corruptos- se encloquecieron y comenzaron a atacarnos desconsoladamente, como si ellos mismos hubieran sentido el dolor de las personas que murieron en aquel Lov-19.
Segundo. Parecía que estábamos por perder la batalla, cuando una misteriosa explosión estalló sobre la puerta del edificio, provocando un enorme disturbio.
Y por último, quemó a muchos militares y policías y distrajo a los demás, luego las hordas deLa Legión
atacaron muy salvajemente a los militares y policías.
Al día siguiente Inglaterra ya había sido tomada porLa Legión. Pasaron
los meses, y este movimiento revolucionario llegó a París, Orleans, Madrid,
Berlín y hasta la s mismísimas calles de Roma.
Primero. Los militares y policías que protegían el Parlamento -Corruptos- se encloquecieron y comenzaron a atacarnos desconsoladamente, como si ellos mismos hubieran sentido el dolor de las personas que murieron en aquel Lov-19.
Segundo. Parecía que estábamos por perder la batalla, cuando una misteriosa explosión estalló sobre la puerta del edificio, provocando un enorme disturbio.
Y por último, quemó a muchos militares y policías y distrajo a los demás, luego las hordas de
Al día siguiente Inglaterra ya había sido tomada por
mayo del 2092
Toda Europa Central estaba gobernada por un solo líder, Marc Succs. La gran marcha produjo la creación y fundación de una grande y poderosa nación por la paz.
Pero no todos querían paz; mientras Sudamérica y Japón se incluían en esta nación, los comunistas -Rusia y China- destruyeron definitivamente lo que quedaba de Nueva York, utilizando una nueva bomba, tres veces más poderosa que la bomba atómica.
Décadas atrás Nueva York fue asediada por Rusia y China, desencadenando la caída de los EEUU, el fin de la tercera gran guerra y haciendo que Inglaterra se convirtiese en potencia mundial como lo fue en tiempos antiguos y olvidados.
El mundo estaba dividido nuevamente en dos bloques: Neo-gobierno (Marc Succs) y Comunismo (Rusia y Chino). Mientras las guerras azotaban África, Asia, Europa del norte y Sudamérica; en el Mediterráneo nacía de entre las sombras una prospera nación con un mega ejército en plena Cuarta Gran Guerra, contra el Comunismo.
"El destino nos hizo hermanos", me repetí una y otra vez mientras pensaba en su perdido recuerdo. "Pero ahora te haz ido. ¿Por qué?", insistí mientras las palabras retumbaban en mi mente con desesperación, como queriendo salir.
Gritaba y lloraba mientras me arrancaba los canosos y largos cabellos con locura y una impresionante desesperación.
"Ahí va el viejo loco mamá..." decían los pequeños niños cuando me veían caminar con los únicos y escasos pelos desordenados de mi cabeza y mi desalineada y larga barba. Pero por más loco que parecía, nunca olvidaré esos oscuros días de gloria; mi locura es a causa de lo que he vivido y he visto.
De pronto me detengo, estaba desorientado y mareado, por todas partes veía a Marc, y sin siquiera cesar repetí: "Te has ido. ¿Por qué?", "Dijiste que me apreciabas como a un padre", insistí, sin coherencia hablé, mientras todos a mi alrededor me miraban raro mientras yo gritaba y a la vez lloraba con una profunda desesperación que me consumía con ferocidad el corazón en un arduas fuego que me desmembraba las entrañas.
Camino y camino por el enorme jardín de mi mansión, mirando como las ancianas flores se descomponen. Y pensando en como terminaré esta vida. "En un asilo", me repetí descaradamente, mientras escupía sobre algunas oscuras y negras rosas. Al instante miré hacia el horizonte y vi como se ponía el sol. "Te veré por última vez, mi amigo", insistí con descaro y tristeza, mientras dejaba caer una lagrima sobre mi mejilla.
Mi gran amigo, Marc Succs, falleció hace cinco años después en la Batalla de Berlín, el 23 de diciembre del 2097:
Lo recuerdo como si hibiera sido ayer: Nuestras tropas estaban alojadas en la ciudad, los mejores francotiradores y los mejores tanques de guerra nos rodeaban a Marc y a mí, protegiéndonos.
A las 3:32 de la madrugada, volando desde el norte enormes naves llegaron, de frío acero, y funcionaban con un motor explosión atómica, provocando una aceleración impresionante
Bajaron cientos de tropas de las naves, nuestros soldados atacaron sin cesar, pero era una trampa, Marc y yo nos acercamos y un extraño y retumbante sonido partió en mil pedazos la nave y todos murieron, menos yo... "Fue mi culpa", insistí sin siquiera vacilar, mientras lagrima tras lagrima caía por mis mejillas.
Yo soy de ascendencia puramente inglesa, mi nombre es Willer Jaccson. Aquella batalla me dejó secuelas graves. "Pero si yo estoy perfecto", me dije a mi mismo, "No lo estas", me negué al instante. Mi dañado y arrugado rostro estaba repleto de cicatrices de diversos tamaños. "¡Estoy bien, carajo!", grité con locura y desesperación.
"Te estas haciendo daño, mi hermano", me dijo la voz de Marc, en mi cabeza. "Vuelve", le rogué, "Falta todavía, tu camino recién comienza", me insistió.
El hijo de Marc, John Succs es su heredero, y actual rey, tiene 27 años y tiene un cerrado acento inglés. Soy su maestro, él es mi discípulo. "¡Es solo un pendejo ignorante!", grité de arrogancia.
El año nuevo del dos mil cien, trajo alegría, gracias a que tenemos Berlín, y por ende toda Alemania. Pero no desplegamos las tropas, las cuales se dirigen unas al norte y otras al interior de Rusia.
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